El dato es escalofriante. Se puso sobre la mesa en la última Mesa de Contratación: entre 2025 y 2030 se pueden jubilar 550 personas. Es poco menos de la mitad de los trabajadores, porque apenas llegamos ya a los 1.200. Y, claro, la pregunta es clara: ¿qué va a hacer la dirección para evitar que esta pérdida de compañeros afecte a la producción? ¿está garantizado su relevo? Porque si no hay un plan para sustituir a esos efectivos, nos las vamos a ver canutas para seguir produciendo. Y la dirección sigue sin sentarse a negociar un auténtico plan de empleo que no pase por el trágala que pretende imponer con su «Plan de Modernización» basado en unos datos que no enseña y que supone cambiar el convenio. Y por ahí no. Somos conscientes de que hay que diseñar la plantilla que necesitamos a corto plazo pero hay unos mínimos en la negociación que, desde la Agrupación de Trabajadores, no vamos a pasar por alto.